
Allá por 1994 pocas personas se hubieran imaginado que tal evento, dirigido a un público tan particular y con una música de las mismas características, fuera a alcanzar tales dimensiones. Hoy en día y a pesar de no contar con grandes patrocinadores y ayudas públicas adecuadas, el Rototom Sunsplash ha crecido de tal manera que ahora es considerado uno de los festivales más grandes del mundo.
El secreto de su éxito no solo se encuentra en un nuevo interés general por la música reggae sinó en un sistema y contexto llamativo que estimula el interés de un público variado, lo cual va más allá del simple hecho de los gustos musicales y los tipos de música.










